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miércoles, 29 de febrero de 2012

SUSHI PARA PRINCIPIANTES

Cuando las chicas de Film and Food nos propusieron que cocináramos para el Reto de Febrero una receta oriental, no tuve la menor duda de cuál sería la mía.Tenía tantas ganas de preparar sushi, que me pareció la excusa perfecta para intentarlo. 

Y es que el sushi se ha convertido, muy recientemente, en una comida muy apreciada por mí. Y eso que la primera vez que lo probé, hará unos diez años, no me gustó nada. El jengibre me supo a colonia y el wasabi... nadie me avisó que picaba como el mismísimo demonio, así que.... ¡para dentro sushi con wasabi!! así, tal cual,  sin anestesia... jajaja

Menos mal que, al cabo de unos años, le volví a conceder una segunda oportunidad. Nunca segundas partes fueron tan buenas...


Fuente: Libro TH "Simplemente espectacular"

PREPARAMOS EL ARROZ PARA SUSHI... LUZ

Primero preparamos el aliño que se le echa al arroz, ya que éste debe usarse frío. Aunque la receta pone 240 gr de vinagre de arroz, yo sólo hice 150 gr (una botellita entera), ya que sólo se necesitan 6 cucharadas y luego un poco para mojarnos las manos, así que creo que es una exageración hacer la receta completa. De todas maneras, se conserva en el frigorífico durante meses, así que si quieres hacerlo todo, en el libro pone 240 gr de vinagre arroz, 80 gr de azúcar y 40 gr de sal.

ALIÑO PARA EL ARROZ

INGREDIENTES (mis cantidades)
150 gr de vinagre de arroz
50 gr de azúcar
25 gr de sal 

PREPARACIÓN DEL ALIÑO
Con Thermomix, ponemos todos los ingredientes en el vaso y programamos 4 minutos, 80º y velocidad 2. 

Sin Thermomix, ponemos todos los ingredientes en un cazo y calentamos hasta que el azúcar y la sal se disuelvan.

Reservamos en la nevera.

ARROZ PARA SUSHI        

INGREDIENTES (para 32 piezas) 
300 gr de arroz para Sushi
380 gr de agua fría para el varoma
1 litro de agua para el vaso
6 cucharadas de aliño de arroz para sushi (preparación anterior)
Papel de hornear

PREPARACIÓN 
Con Thermomix, primero mojamos un rectángulo de papel de hornear con agua, lo escurrimos bien y cubrimos con él el recipiente varoma. Reservamos.
Echamos el agua en el vaso y programamos 5 minutos, temperatura varoma, velocidad 1.
Mientras se calienta el agua, ponemos el arroz dentro del cestillo y lo lavamos con abundante agua fría, aclarándolo varias veces hasta que el agua salga bien clara. No te saltes este paso, ya que es muy importante para conseguir la textura del arroz de sushi.
Cuando acabe el tiempo programado, colocamos el recipiente Varoma en su posición y ponemos el arroz (encima del papel), distribuyéndolo de manera uniforme. Pulsamos la función balanza, y echamos sobre el arroz 380 gr de agua fría (aquí si lo deseas le puedes añadir dos o tres hojas de alga kombu, yo no lo hice).


Tapamos el recipiente Varoma y programamos 20 minutos, temperatura Varoma, velocidad 2. Es importante no levantar la tapa durante la cocción.
Acabado el tiempo, dejamos reposar durante 10 minutos sin levantar la tapa.

Sin Thermomix, igualmente lavaremos bien el arroz con un colador debajo del grifo hasta que el agua salga limpia. Ponemos en una cazuela, añadimos 350 gr de agua y dejamos reposar 10 minutos. Ponemos a fuego fuerte y cuando comience a hervir, ponemos la tapadera y lo bajamos al mínimo (si lo deseas le puedes añadir dos o tres hojas de alga kombu), dejamos a fuego lento 10 minutos, apagamos el fuego y lo dejamos reposar otros 10 minutos sin destapar.

Tanto con Thermomix como sin, el tiempo es el mismo. En total 30 minutos. Aunque reconozco que es mucho más cómodo con Thermomix, ya que en ningún momento corremos el riesgo de que se nos enganche el arroz a la cazuela, ya que lo cocemos al vapor. 

Ahora, volcaremos el arroz en un recipiente no metálico (preferentemente de madera) y con la ayuda de la espátula, moveremos el arroz de forma delicada para airearlo y ayudar a que se enfríe. Podemos abanicarlo, que es la forma tradicional de enfriarlo. Mientras lo vamos moviendo, echamos las 6 cucharadas del aliño de vinagre sobre el arroz, removiendo y repartiendo bien por todo el arroz. El aspecto debe ser pegajoso y a la vez brillante.
 
LA MESA CON LOS PREPARATIVOS... CÁMARA                                                           

Una vez tenemos el arroz para sushi enfriado, lo tapamos con un trapo y preparamos todo el equipo que vamos a necesitar para tenerlo a mano:
- El Alga nori en láminas
- Los ingredientes que vamos a usar de relleno

- Un bol con agua y aliño de arroz para mojarnos las manos y poder manipular mejor el arroz
- Un cuenco con mahonesa mezclada con un poco de pasta de wasabi o sólo la pasta de wasabi.
- Una esterilla de bambú para dar forma al rollito
- Papel film para forrar la esterilla.


DIFERENTES TIPOS DE SUSHI: EL MONTAJE... ACCIÓN                                           

MAKI SUSHI
Maki en japonés significa arrollar, por lo que son arrollados de arroz envueltos en alga Nori y con tres o cuatro rellenos a tu elección. Yo me decanté en este caso por surimi, aguacate y pepino. 

- Ponemos el alga Nori sobre el bambú, éste tiene una cara brillante que será la que se vea y una rugosa que será dónde pondremos el arroz. 
- Nos mojaremos las manos con el agua que tenemos preparada y pondremos el arroz sobre el alga. Nos humedeceremos las manos tantas veces como sean necesarias. 
- Ponemos el relleno elegido situado un poquito antes de la mitad del maki (mira foto de abajo) Con los pulgares levantaremos la esterilla y con el resto de dedos cogeremos el relleno. Comenzamos a enrollar con la ayuda de la esterilla y en cuanto tengamos el relleno envuelto, apretaremos para que quede todo bien compacto. Seguimos hasta terminar de enrollarlo y presionamos de nuevo con la esterilla para prensarlo bien.
- Reservamos 10 minutos envuelto con el papel film, antes de cortar.


CALIFORNIA ROLL
Este tipo de sushi es una derivación estadounidense. Es como un maki sushi pero invertido, es decir, es el arroz el que envuelve el alga y el resto de ingredientes. Es habitual que se reboce con semillas de sésamo o con huevas, pero yo no lo hice porque me olvidé de comprarlo. El relleno por el que opté en este caso fue pepino, zanahoria y langostinos rebozados en tempura.

- El proceso es el mismo que el anterior pero, una vez que hemos extendido el arroz sobre el alga, cubrimos con papel film y le damos la vuelta. De esta manera el arroz pasa a la parte inferior y queda en contacto con la esterilla.
- Antes de poner el relleno,  le extendí una capa de mahonesa mezclada con una cucharadita de wasabi (esto es opcional).
- Procedemos a enrollar de la misma manera que el maki.
- Reservamos 10 minutos envuelto con el papel film, antes de cortar.


NIGIRI SUSHI
Esta es una de las más sencillas recetas de sushi que podremos elaborar fácilmente a mano. Nigiri significa “apretar en la mano”.  De forma ovalada, encima se coloca una tira de pescado o marisco. En mi caso, hice la mitad con salmón ahumado y la otra con langostinos. Por supuesto que si eres más valiente que yo, puedes hacerlo con láminas de pescado crudo, previamente congelado.

- Preparamos bolitas ovaladas de arroz con las manos humedecidas. Apretaremos bien para que luego no se nos desmorone.
- Ponemos una pizca de wasabi en el centro de cada bolita, en mi caso le puse un poco de la mahonesa con wasabi que os he mencionado antes. Cubrimos con el langostino abierto como una mariposa o con una tira de salmón.
- El langostino no debe cocerse más de un minuto. Un truco para evitar que se doble al cocerse, es pincharlo en una brocheta a lo largo.
 

CORTEN!!                                                                                                                                                                                                              

Llegó el momento de cortar. Con un cuchillo bien afilado (que no sea de sierra) cortamos el rollo, puedes humedecer un poco el filo del cuchillo con el aliño, para facilitar la tarea. Primero cortamos a la mitad y luego la mitad de la mitad, así hasta que no puedas cortar más. Intenta que queden todos los trozos del mismo tamaño. En total te saldrán 8 rollitos.


Para acompañarlos puse tres cuencos, uno con la mahonesa de wasabi, el otro con salsa de soja y el último con el wasabi para añadirlo, si se desea, a la salsa de soja. Os recuerdo que el wasabi pica muchísimo, así que no os hagáis los valientes y tomadlo con precaución.



Y por último agradecer a Rebeca del blog "El dragón de la fresa" que me haya otorgado el premio dorado... ¡¡cómo pesa el condenado!! jejeje. En su blog encontraréis unas recetas muy dulces y tentadoras... 

 Muchísimas gracias, guapa.


lunes, 20 de febrero de 2012

TARTA DAMERO DE FRESA Y VAINILLA... una rosa es una rosa

A estas alturas, no me cabe la menor duda que el tener un blog culinario es una tarea muy gratificante. Como si de un boomerang se tratara, el tiempo que empleas en él vuelve a ti, la mayoría de veces, transformado en cariño, tanto de otros amigos blogueros como de seguidores o visitantes. 

Claro que este hobbie, corre el riesgo de convertirse en bastante caro. Y es que nunca crees tener bastante para innovar en tu cocina y ofrecer recetas cada vez más interesantes. Llega un momento en que no sabes cómo hace tan sólo un par de años, podías vivir sin un soplete de cocina o un molde con forma de rosas o una esterilla para enrollar el sushi. Llegados a este punto, te das cuenta de que los armarios de tu cocina se te han quedado pequeños y que ya no cabe ni un artilugio más. La solución que se te ocurre no es dejar de comprar (necesitas todo eso y más), no, tu cabeza da un paso más y decides... ampliar la cocina!!!!... lo dicho, un pastón!!! jajajaja

El caso es que, a primeros de este mes ha sido el cumpleaños de mi guapísima hermana y decidí hacerle una tarta rosa, femenina y con un corte un poco diferente, con forma de damero. Aunque existe un molde especifíco para este tipo de tartas, como por ahora necesito todas las habitaciones de la casa y para alivio de mi querido maridito, no me compré el molde. Al final, decidí hacerlo tal y cómo había visto en varios blogs de cocina, una especie de DIY (Do It Yourself) culinario, del que no puedo estar más satisfecha.


El proceso de la tarta es un poco largo, pero al hacerlo en dos días lograremos que no se nos haga tan pesada la elaboración. Lo ideal es que un día antes del montaje de la tarta, preparemos los dos bizcochos.

BIZCOCHO DE VAINILLA                                                                                                 

INGREDIENTES
4 huevos
200 gr de azúcar
250 gr de yogur de vainilla (yo lo compro en el LIDL)

150 gr de aceite de girasol
10 gr de azúcar vainillado 

200 gr de harina
1 sobre de levadura química


PREPARACIÓN
Con Thermomix, ponemos la mariposa y montamos los huevos con el azúcar, programando 5 minutos, temperatura 37º a velocidad 3 1/2. Al terminar, programamos el mismo tiempo y velocidad, esta vez sin temperatura.
Añadimos el yogur, el aceite y el azúcar vainillado. Mezclamos 10 segundos a velocidad 3 1/2.
Incorporamos la harina y la levadura, mezclamos 10 segundos a velocidad 2. Quitamos la mariposa y terminamos de envolver bien con la espátula.


Sin Thermomix, batiremos los huevos y el azúcar con una batidora hasta que doble volumen y blanquee. Añadimos el yogur, aceite y el azúcar vainillado y volvemos a batir. Incorporamos la harina y la levadura y terminamos de mezclar con la espátula. 

Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos un molde (el mío de 22 cms) con mantequilla, ponemos la mezcla y metemos en el horno durante 40 minutos aproximadamente (según hornos). Comprobamos que está hecho pinchándolo. Sacamos y dejamos enfriar.


BIZCOCHO DE FRESA

INGREDIENTES
4 huevos
200 gr de azúcar

150 gr de aceite de girasol
250 gr de leche
1 sobre gelatina de fresa
200 gr de harina
1 sobre de levadura química


PREPARACIÓN
Con Thermomix, ponemos la mariposa y montamos los huevos con el azúcar, 5 minutos, temperatura 37º, velocidad 3 1/2. Repetimos mismo tiempo y velocidad, esta vez sin temperatura.
Añadimos la leche y el aceite, mezclamos 10 segundos a velocidad 3.
Incorporamos la harina, la levadura y el
sobre de gelatina, mezclamos 10 segundos a velocidad 3. Quitamos la mariposa y terminamos de envolver bien con la espátula.

Sin Thermomix, batiremos los huevos y el azúcar con una batidora hasta que doble volumen y blanquee. Añadimos la leche y el aceite y volvemos a batir. Incorporamos la harina, la levadura y el sobre de gelatina y terminamos de mezclar con la espátula.

****Edito por comentario con consulta: Depende el tipo de gelatina que uséis o la cantidad del sobre, puede ser que no os quede el bizcocho muy rosa, si es así podéis añadirle a la masa antes de hornearla unas gotitas de colorante rojo de tubo (de los de la marca Vahiné).
 
Precalentamos el horno a 180º. Engrasamos un molde (el mío de 22 cms) con mantequilla, ponemos la mezcla y metemos en el horno durante 40 minutos aproximadamente (según hornos). Comprobamos que está hecho pinchándolo. Sacamos y dejamos enfriar.


Al día siguiente, preparamos la nata de gelatina de fresa, para el adorno de las rosas y el relleno de la tarta, y el frosting de queso con vainilla para cubrir los laterales.

NATA DE GELATINA DE FRESA
Fuente: Judith de La Cuina de l'Estany

INGREDIENTES
1 sobre de gelatina de fresa (con azúcar incluida)
500 gr de nata para montar
1 cucharada colmada de queso Philadelphia

PREPARACIÓN
Con el vaso bien limpio y seco, echamos el sobre de gelatina de fresa y lo pulverizamos durante 40 segundos, a velocidad progresiva 5-7-10.
Colocamos la mariposa en las cuchillas y añadimos la nata muy fría y la cucharada de queso. Programamos a velocidad 3 1/2, sin tiempo, hasta que monte. Hay que estar muy pendiente y mirar por el bocal para que no se pase y consigamos el punto justo para que la nata quede bien montada (Para consejos de cómo montar nata, mira aquí). Retiramos a un bol y reservamos en el frigorífico.

Sin Thermomix, tendrás que montar la nata, junto con la gelatina, con tu batidora de varillas. Eso sí, tendrás antes que pulverizar la gelatina con una picadora.

FROSTING DE QUESO CON VAINILLA

INGREDIENTES 
150 gr de queso cremoso tipo Philadelphia
70 gr de mantequilla a temperatura ambiente
250 gr de azúcar
1 cucharada de azúcar vainillado

PREPARACIÓN
Echamos el azúcar y el azúcar vainillado en el vaso y lo pulverizamos durante 15 segundos a velocidad progresiva 5-7-10.
Añadimos el resto de ingredientes y mezclamos durante 25 segundos a velocidad 5.

Sin Thermomix, mejor usaremos azúcar glas y lo batiremos todo muy bien con las varillas eléctricas.


Si los bizcochos no nos han quedado a la misma altura, los igualaremos con un cuchillo de sierra, para que luego los cuadrados salgan más o menos iguales. Cortamos cada bizcocho por la mitad horizontalmente, y de cada base haremos tres círculos con unos cortapastas (yo usé un cortapastas y un bol) centrándolos lo mejor posible (ver foto de arriba). Trasladamos con cuidado uno de los círculos a la bandeja dónde vayamos a servir la tarta, untamos con la nata de fresa el reborde interior del círculo y metemos otro círculo del bizcocho del otro color. Volvemos a untar el borde interior y ponemos el último circulo que en mi caso es el de vainilla. Ahora untaremos toda la superficie con la nata de fresa y repetimos la operación, alternando los colores de los bizcochos, si en la primera capa hemos comenzado por bizcocho de vainilla en la segunda comenzaremos por el de fresa... Así hasta terminar con las cuatro capas. No olvidéis untar con la nata, tanto los bordes de los círculos, para que peguen bien, como entre capas.

En serio, es más difícil explicarlo que hacerlo. 


Y ahora le llega el turno a la decoración. Comenzamos por tapar los laterales con el frosting de queso. Si tenéis más maña que yo con la manga pastelera, podéis intentar hacer un dibujo. Yo le hice un borde arriba y el resto lo dejé liso y le hice unas rayas con un tenedor.

Y por último hacemos las rosas de nata. Con lo mal que se me da hacer filigranas con la manga, creí que me iba a costar más, pero en realidad es muy sencillo. Y como una imagen vale más que mil palabras, os dejo un enlace de un vídeo de cómo hace este tipo de rosas Alma de Objetivo Cupcake.


Una tarta 100% recomendable. Suave, nada empalagosa, super esponjosa... creo que mi favorita hasta ahora.
Y tú, ¿no te animas?


Re-editado***** Por lo que leo en varios comentarios, encontráis la tarta muy laboriosa y complicada de hacer. Desde aquí quiero deciros que para nada. Es más, creo que es una de las tartas más fáciles que he hecho nunca y el resultado salta a la vista. Si os organizáis como os digo, el día antes hacéis los bizcochos y el segundo día hacéis la nata, el frosting, y decoráis, veréis que tampoco es tanto trabajo.
¿Os he convencido? Espero que sí, porque vale la pena...jeje.

miércoles, 15 de febrero de 2012

SOLOMILLOS DE CERDO CON ALLIOLI DE SOBRASADA... bye bye San Valentín

Uff, ya pasó San Valentín, e iba a añadir... menos mal!!! jeje... Lo siento pero no soporto este día, no entiendo por qué tiene que existir "un día oficial del amor", ¿es que el resto del año no cuenta?.... "Cariño, hoy te quiero mucho, pero cómo mañana te vuelvas a dejar los calcetines en medio del pasillo... te pongo las maletas en la calle, ¿entendido?????" Y para más inri, estos días la red se ha visto afectada por un virus amoroso que hace que lo vea todo ¡¡llenito de corazones!!! jajajaja 

Tanto si celebras San Valentín como si no, la receta que traigo hoy es ideal para cualquier celebración que se precie. Pon este plato en la mesa y tu pareja, tu familia, tus amigos... te van a querer los 365 días del año!!!


SOLOMILLO DE CERDO CON ALLIOLI DE SOBRASADA

INGREDIENTES: 
Un solomillo de cerdo cortado en medallones de 2 cm de grosor
Tiras de bacon o panceta 
Sal y pimienta
Azúcar moreno 

Para el Allioli de Sobrasada
1 huevo
1 diente de ajo
250 gr de aceite de girasol u oliva muy suave
Una pizca de sal
50 gr de sobrasada
2 cucharadas de miel

PREPARACIÓN:
Para hacer el allioli (sin Thermomix), ponemos en el vaso de la batidora el ajo pelado, el huevo, un poco de sal y el aceite. Metemos la batidora al fondo del vaso a máxima potencia sin moverla, cuando haya emulsionado podemos mover arriba y abajo hasta que quede con la consistencia deseada. Una vez ligada, añadimos la miel y la sobrasada, y batimos unos segundos más hasta que esté todo bien mezclado. 

Para hacer el allioli (con Thermomix), primero pesamos el aceite y reservamos. Ponemos en el vaso el ajo pelado, el huevo y un poco de sal y programamos a velocidad 4. Vamos añadiendo el aceite reservado poco a poco a través del bocal con el cubilete puesto. Es conveniente poner algo de peso en el cubilete (por ejemplo llenarlo hasta la mitad de agua) para evitar que entre demasiado aceite de golpe. Una vez ligada, añadimos la miel y la sobrasada, y batimos unos segundos más hasta que esté todo bien mezclado.

Precalentamos el horno a 200º

Cortamos el bacon en tiras a la medida de los medallones de solomillo. Enrollamos los medallones con bacon y los pillamos con palillos para que no se nos suelte.


Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite y cuando esté bien caliente, asamos los medallones por las dos caras. Cuando estén hechos, sazonamos con un poco de sal y los vamos disponiendo en una fuente de horno.

Ponemos encima de cada medallón el allioli y espolvoreamos un poco con azúcar moreno. Metemos la fuente en el horno precalentado y gratinamos al horno hasta que estén dorados.


martes, 7 de febrero de 2012

GALLETAS DE AVENA... falsas apariencias

No descubro nada si os digo que vivimos en una sociedad donde las apariencias sí importan y tendemos a prejuzgar antes de conocer. Pero las apariencias, a veces, son engañosas y en el tema culinario no es una excepción.

No tenemos más que ir a una cadena de esas de comida rápida y pedir una suculenta hamburguesa. Tú la estás viendo en el cartel, taaaan grande, taaan bonita, y con ese color taaaan apetecible, pero el chasco te lo llevas al abrir el paquetito en cuestión, aquella hamburguesa de aspecto tan delicioso en la publicidad, parece que se le ha sentado encima medio personal del establecimiento de lo chafada que te la entregan!!! jajaja

Pero las apariencias engañosas también funcionan en sentido contrario, aquello que no te llama demasiado la atención en la foto, cuando lo pruebas, te llevas una agradable sorpresa.

Y eso es lo que me pasó a mí con estas galletas cuando las vi en la revista de Thermomix. En un principio no me atrajeron demasiado, además la avena, con eso de la Dieta Dukan, la tengo un poco atravesada jeje, pero ¡¡qué equivocada que estaba!!

Una mañana, mi querida Majo nos las trajo al trabajo para desayunar... y ¡¡ya no me han abandonado!! jaja. Ni qué decir que se han convertido en las galletas por excelencia en mi casa. Mi nene ya no quiere que le ponga otra cosa para el desayuno.
 

INGREDIENTES: 
130 gr de mantequilla o de margarina  
150 gr de azúcar moreno
 50 gr de azúcar blanca
1 cucharadita de azúcar vainillado
1 huevo
100 gr de copos de avena
 60 gr de coco rallado
 60 gr de harina de repostería
1/2 cucharadita de bicarbonato
1/2 cucharadita de levadura química
1/2 cucharadita de sal
200 gr de chocolate fondant troceado (opcional)

PREPARACIÓN: (Con Thermomix)                                              
Precalentamos el horno a 170º. Forramos 2 o 3 bandejas de horno con papel de hornear y reservamos. 
Ponemos en el vaso la mantequilla, el azúcar moreno, el azúcar blanca, el azúcar vainillado y el huevo. Programamos 30 segundos a velocidad 3. 
Agregamos los copos de avena, el coco rallado, la harina, el bicarbonato, la levadura y la sal. Mezclamos 40 segundos a velocidad 4.
Con la ayuda de 2 cucharillas formamos bolitas y las vamos poniendo en las bandejas de horno, dejando separación entre ellas de 7-8 cm aproximadamente, para que no se peguen cuando se expandan con el calor. Horneamos de 10 a 15 minutos cada tanda (en la revista pone 10 minutos, pero yo no tuve suficiente y las tuve 15). Las dejamos enfriar completamente antes de manipularlas, ya que recién sacadas del horno aún se rompen y da la sensación de que no están hechas aún.
 
Opcional rellenas de chocolate: Ponemos el chocolate en un bol de cristal y calentamos en el microondas, en programaciones sucesivas de 30 segundos, vamos removiendo entre tiempo y tiempo y así hasta que esté fundido. Untamos con el chocolate la base de la mitad de las galletas y cubrimos con la otra galleta, a modo de sándwich. 

Yo hice unas cuántas con chocolate y otras sin rellenar, ya que a mi nene le encantaron tal cual. De las dos maneras están deliciosas...


Por la tarde, me encontraba en el comedor leyendo, cuándo me pareció que alguien arrastraba una silla en la cocina. En seguida me imaginé quién era el responsable y cual era su intención, así que cogí mi cámara y.... flash!!! Tengo la prueba del delito!!! jajajaja


A partir de ahora el coco rallado, el bicarbonato y la avena... ¡¡no faltan en mi casa!!